Byericagaviria presenta
Un viaje por lo que no sabemos explicar, solo sentir.
Hay emociones que no sabemos explicar
solo sentir
por eso escribí estas páginas
Tal vez llegaste aquí porque hay algo dentro de ti que todavía no encuentra palabras. Este libro nació para esos momentos. No pretende darte respuestas.
Pretende acompañarte mientras encuentras las tuyas.
Memorias de una creyente es un libro que nace del temblor y de la esperanza. Habla de la vida como una sucesión de latidos: algunos duelen, otros iluminan, pero todos dejan una huella en quienes somos.
Habla de las personas que marcan la piel y la memoria. De los duelos que no siempre se comprenden, pero que nos enseñan a sentir más hondo.
Aquí, cada poema es una pausa. Un instante detenido para mirar lo invisible: lo que duele, lo que falta, lo que estuvo y ya no está. Pero también aquello que florece sin hacer ruido, lo que se sostiene por amor y lo que sigue latiendo incluso en medio del caos.
Este no es un libro sobre la fe como doctrina, sino sobre la fe como un acto de valentía. Creer —en uno mismo, en los otros, en Dios, en la vida y en el amor— es una forma de resistir. De seguir adelante aun cuando el camino tiembla. De descubrir que las cicatrices también pueden convertirse en memoria.
Las páginas que siguen no buscan darte respuestas. Son una invitación a detenerte, respirar y sentirlo todo: el dolor y la ternura, la pérdida y el asombro, la ausencia y la luz.
Porque, al final, eso es vivir: atreverse a sentirlo todo.
Soy Erica Gaviria, poeta y creadora de experiencias sensibles.
Mi trabajo nace de la memoria, la vulnerabilidad y la belleza que habita en lo cotidiano.
A través de la escritura, el café y los encuentros íntimos, busco crear espacios donde las emociones puedan sentirse sin prisa.
Este libro invita a mirar la vida desde la memoria, la fe y la sensibilidad. Cada página abre un espacio para reconocer lo vivido, abrazar las heridas y encontrar una forma más amorosa de entender la propia historia.
El que permanece, el que transforma y el que también nos enseña cuando termina.
Esa fuerza silenciosa que sigue latiendo incluso cuando la vida tiembla.
Recordar no para quedarse en el pasado, sino para comprender quiénes somos
No como ausencia de dudas, sino como el valor de seguir creyendo.
Aprender que despedirse también puede ser una forma de amar.
Porque muchas veces la belleza habita en aquello que pasa desapercibido.
Por eso quiero regalarte un pequeño recorrido por estas páginas. Tal vez encuentres un poema, una ilustración o una pregunta que llegue justo cuando la necesitabas.
Todavía me emociona pensar que estas páginas, que durante tanto tiempo solo fueron mías, hoy pueden acompañar la historia de alguien más
Tal vez alguna de estas páginas ya estaba buscándote mucho antes de que encontraras esta.
Gracias por detenerte aquí.
Ojalá algún día podamos encontrarnos entre estas palabras.